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Emotivo concierto conmemorativo del 20 aniversario del Cor de la Vila
9/06/2014

Más de doscientas personas desbordaron la sala principal del Centro de Arte Villa Eugenia el pasado domingo para acompañar al Cor de la Vila en la conmemoración de su vigésimo aniversario. La gran expectación que había alzado el acontecimiento estaba más que justificada y el espectáculo no decepcionó. Tras la bienvenida de la presidenta, Teresa Climent, los miembros del Cor de la Vila, entraron «a escena», tal como rezaba el lema del concierto en clara referencia a un programa íntegramente cinematográfico.

 

Desde el A Concert Celebration de Lloyd Webber hasta un recopilatorio de piezas de la Metro compuestas por Glenn Gilpin, el director del Cor de la Vila, José T. Poveda fue introduciendo cada una de las canciones que interpretó la formación a la que acompañó el pianista Andreu Soler. El Yo te diré de Enrique Llovet y el Moon River de Desayuno con diamantes secundaron a la obra popularizada por el Fantasma de la Ópera. Con el I dreamed a dream, de Claud-Michel Schönberg llegó la primera sorpresa de la tarde. La soprano Elia Casanova actuó en solitario para introducir uno de los temas más dramáticos de Los miserables. A ella se unió el tenor Pedro Castro en el romántico Tonight de Leonard Bernstein quien retomó la tragedia de Víctor Hugo con el Bring him home. Sin dejar Los miserables, pero ya con el coro al completo en el escenario, Castro hizo el solo del Amo del mesón con un compañero de reparto de lujo, el propio Poveda y recuperando el tono más entusiasta del concierto. Todavía habría dos obras más antes de la siguiente sorpresa. Yerushalayim shel zahav, de Naomi Shemer y el Over the Rainbow, de Harold Arlen precedieron al Contigo en la distancia en la que se invitó a las antiguas personas del coro a participar. Con todos ellos inundando el escenario no se pudieron evitar algunas lágrimas de emoción que se convirtieron en sonrisas premonitorias instantes después para presentar el Do, re, mi… que Richard Rogers compuso para Sonrisas y lágrimas y para el que los Niños del Cor de la Vila sustituyeron a los cantantes titulares y demostraron la predisposición de su genética para cantar, dirigidos por Ana Bort Bono. Su actuación tanto en ésta como en la canción popurrí de Mary Poppins se ganaron la entregada ovación del público. Finalmente, el Requiem de Bruno Coulais y el The music of Metro Goldwyn Mayer, con alguno de los clásicos que han sido referente de los musicales del último siglo concluyó un programa al que, por aclamación popular, hubo que improvisarle un bis. El Singin' in the Rain de Arthur Freed y Nacio Herb Brown fue el elegido con el que el público acabó en pie batiendo palmas e incluso atreviéndose a cantar junto al coro.

 

El final de fiesta se cerró en el jardín de Villa Eugenia con un vino de honor en el que todos tuvieron tiempo de compartir y recordar los 20 años del Cor de la Vila.